
Tu voz me pierde un olvido de torreones.
Tu voz disuelve mi oráculo de lunas.
Tu voz de mí se cae cuando cantas
Raíz de viento detenida
muere en aspas tu semilla entre las velas
piel de angustia y miel desprevenida
que me nombra en esta nave.
Tu lengua ronca vuelca sus rumores en mi oído.
Tu lengua galopante
precipita la sed
de mi feroz raíz donde naufragas
De los signos del espasmo
pero no de mis uñas dormirá tu piel
ni de mi voz en las alturas.
Ahora es la mía enloquecida
y en la hora de mi lengua cada vértebra lo indica
la que impide beber las alas renacidas
Pues verás
eres indivisa humedecida
y un lago de espejos consumirá el vacío a la semilla
o la semilla dará frutos de vacío
del uno sobre el otro.
Se confundirá la arena en tu apetito
y el temblor incita la palabra de tus huesos
sollozando en el afán
del uno sobre el otro
cuando seamos voces navegando.